
Vivimos rodeados de una idea que apenas cuestionamos: cuanto más llena está una Vida, más plena parece.
Llenamos la agenda. Llenamos los silencios. Llenamos las conversaciones.
Llenamos los huecos con el móvil. Llenamos los días con planes.
Llenamos la cabeza de respuestas antes incluso de haber escuchado las preguntas. Y, sin darnos cuenta, también llenamos los lugares donde podría aparecer algo nuevo. Porque parece que el vacío nos incomoda.
Lo confundimos con ausencia, con pérdida o con improductividad. Sin embargo, muchas de las cosas más importantes de nuestra Vida nacen precisamente ahí.
Una decisión necesita espacio. Una relación necesita espacio. La creatividad necesita espacio. El duelo necesita espacio. Y también la alegría necesita su espacio.
Este mes el cielo nos regalará un eclipse. Durante unos instantes, la luz cambia y el paisaje parece distinto. No es que el mundo vaya a dejar de ser el mismo, sino porque una sombra modificará nuestra manera de mirar.
Quizá los espacios vacíos hagan exactamente eso. No vienen a quitarnos nada. Vienen a permitirnos Ver lo que antes pasaba desapercibido (porque no le prestábamos atención, no le dedicábamos tiempo).
Vivimos con la sensación de que siempre hace falta añadir algo más: una tarea, una explicación, una respuesta, una meta nueva. Pero hay momentos en los que la Vida no nos pide añadir. Nos pide retirar(nos). Dejar descansar. Callar. Esperar. Respirar.
No todo espacio vacío está esperando ser llenado. Algunos están esperando ser habitados.
Yo este año, ando en esas. En permitirme no hacer. No llenar. No esperar.
Porque solo cuando algo deja de ocupar todo el espacio puede aparecer lo que llevaba tiempo esperando, latiendo…
Este mes te mando un ejercicio para que te regales ese tiempo de vacío a través de la newsletter.
Porque el universo no está (sólo) lleno de estrellas. Está lleno de espacio. Y es precisamente ese espacio el que nos permite ver su belleza.
Quizá nuestra vida también necesite un poco más de cielo y un poco menos de ruido.
¿Qué pasaría si este verano dejaras, de forma intencionada, un espacio sin ocupar?

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